El régimen de insolvencia empresarial en Colombia ha enfrentado el desafío de lograr procesos más ágiles, transparentes y acordes con la realidad económica y social de los empresarios y sus acreedores. Este reto se evidencia en los procesos de reorganización empresarial, cuya duración promedio suele oscilar entre dos y cuatro años, tiempos que no responden a la dinámica del mercado ni a la urgencia de preservar empresas en funcionamiento. En este escenario surge el Procedimie