Uno de los mayores retos para el ecosistema bancario en Colombia es la seguridad frente a fraudes en el entorno digital. Solo en el primer semestre de 2024, el 6,9 % de las transacciones digitales fueron catalogadas como sospechosas de fraude, un aumento del 43 % frente al año anterior. Casi cuatro de cada diez colombianos aseguran haber sido víctimas de intentos de estafa digital, y quienes sufrieron un fraude reportaron pérdidas promedio superiores a siete millones de pesos